lunes, 21 de mayo de 2012

PRAGA. Antes de partir a Praha


PRAHA es la capital de la República Checa, y es la ciudad más poblada del país, cuenta con una población de casi 2 millones de habitantes. Es una de las 20 ciudades mas visitados del mundo además, es considerada una de las ciudades mas bonitas de Europa muchos la describimos como una ''ciudad de cuento'' y es coloquialmente conocida como ''el corazón de europa'' o la ''ciudad dorada''.
Es una ciudad con gran importancia tanto arquitectonicamente hablando, asi como por la gran importancia histórica que presenta. 
Para realizar tu viaje haz de tener en cuenta algunos factores:
A pesar de ser parte de la Unión Europa no utilizan el euro, la moneda oficial es La Corona Checa (Kč). El tipo de cambio suelen estar en 26 coronas por 1€.
[ Es recomendable que si vas con el dinero en efectivo lo cambies ahí, en las casas de cambio del aeropuerto son muy seguras. No obstante si cambias más de la cuenta no es recomendable volver a cambiar euros ya que perderás dinero, por eso como consejo sólo cambia lo necesario. ]
Si utilizas la tarjeta de crédito, ten en cuenta que te cobrarán 1% de comisión aproximandamente. 
Además, es importante que recuerdes que no estás en España, los horarios son mas estrictos, por ello, el horario comercial es de Lunes a Viernes de 9:00 a 18:00 horas. Sábados de 9:00 a 12:00 horas.
La temperatura en Praga varía mucho de unas estaciones a otras, es una ciudad de temperaturas extremas. A la hora de planificar tu viaje tienes que tenerlo muy en cuenta, ya que no es lo mismo ver Praga con nieve y lluvia (con el rio helado y pasando frio), que con 17ºc que hace en Primavera y otoño (mejores épocas para visitar Praga).



Una vez que tenemos en cuenta estos pequeños datos podemos empezar a descubrir esta ciudad.
Todos los vuelos que llegan a Praga aterrizan en el Aeropuerto de Ruzyne, PRG. Se encuentra a unos 15 km del oeste de la ciudad. Llegan todo tipo de vuelos, tanto lowcost como tradicionales.
Nada mas llegar a Praga estuvimos esperando a que las maletas saliesen, esto nunca paso. Los vuelos que normalmente salen de Madrid hacen escala en algún punto de Europa, normalmente en Alemania (Munich, Berlín...), no os voy a asustar, pero nos atendieron unas azafatas que no hicieron gran esfuerzo por entendernos y finalmente tomaron nota de nuestro incidente, nos pidieron la dirección tanto en Praga como en Madrid ya que no se sabia a donde llegaría las maletas, nos dieron una bolsa de aseo y nos mandaron a disfrutar de la ciudad, muy ''agradables ellas'' una muy mala bienvenida, pero a pesar de ello seguimos nuestra travesia.
Viendo el lado bueno, nos vino muy bien, el camino del aeropuerto al centro no es muy largo, aun así hacerlo sin maletas no vino nada mal. Llegamos al hotel ya por la noche, y sin maletas, sin mucho que hacer nos fuimos a cenar y a tomar una cerveza (ya os contaré el tema de las cervezas con mas tranquilidad en la siguiente entrada) y después de una pizza y rezar porque llegue las maletas, a la cama. Por suerte, la anécdota de las maletas quedo mas que en eso, un ''susto'' que se acabo al día siguiente cuando nos dijeron  que nuestras maletas habían llegado, bajamos a la recepción a recuperarlas.


[ A pesar del tópico de que los checos, son secos y poco sociables, tengo que decir que la chica de la recepción nos ayudo con el asunto de las maletas. Nada mas llegar le contamos lo sucedido y nos ayudo a llamar y demás cosas, fue muy agradable e hizo lo posible por entender nuestro inglés, ya que por supuesto, nuestro checo era nulo. ]




¡¡¡¡ ...y ahora ya podemos empezar a recorrer Praga, ver sus encantos, conocer su cultura y disfrutar de su gastronomia!!!

St. Patrick's Day


“¡Piensa en verde!”
Ese podría ser el lema de la fiesta del Día de San Patricio. Llevar algo verde es imprescindible, como bien manda la tradición desde hace más de 100 años en honor al patrón de Irlanda, San Patricio, así que si ese día no quieres llevarte algún pellizco… recuerda: green power!
Hoy en día sigue siendo uno de los eventos en honor a un santo más reconocidos en buena parte del mundo. Aunque oficialmente es la fiesta nacional de la República de Irlanda, también es celebrado en otras partes del mundo como Nueva York, Buenos Aires, Londres o Toronto.
El origen de esta celebración tiene lugar entre los años 386-460 d.C., cuando Maewyin Succat (conocido más tarde como San Patricio) comenzó a extender la religión cristiana por toda Irlanda predicando el Evangelio, por lo que es considerado el introductor de esta religión en Irlanda.                                     
                                                       
Siempre fue concebido como una fiesta religiosa pero en 1903, finalmente se convirtió en una fiesta pública. Originariamente se celebraba solo el 17 de marzo pero desde el año 1996 es un festival que dura 5 días. Con esto, el Gobierno pretende promover el país internacionalmente y exaltar los valores propios de la cultura irlandesa.
Bueno y después de la explicación de porqué se celebra, te estarás preguntando, ¿qué se hace concretamente en el festival? Pues bien, como dije al principio, todo el mundo que sale a la calle debe ir con algo verde, también verás por todas partes el trébol de cuatro hojas e incluso los más atrevidos serán leprechauns personificados.
                          


El 17 de marzo se realiza en la capital Dublín, un desfile multitudinario donde acude todo el pueblo a ver desfilar bandas de música, gente disfrazada, carrozas, etc. Este mismo día más tarde podrás participar en el gran Céili. Es un baile típico irlandés basado en giros, vueltas y piruetas. Si no sabes bailarlo no te preocupes, que las ganas y tu energía harán el resto.
El 19 de marzo a las 10 de la mañana podrás participar en una búsqueda del tesoro por el centro de la ciudad a través de pistas, pero eso sí, si vas en equipo mucho mejor. Antes de intervenir en esta búsqueda podrás contemplar los maravillosos fuegos artificiales en el Skyfest sobre el río Liffey; con banda sonora de fondo se convierte en algo espectacular.
El día 20 hay diferentes actuaciones musicales, siendo así el gran día al aire libre, donde las familias salen a pasear mientras se cruzan con payasos, actores callejeros y demás; siendo todo gratuito.
Aparte de estos eventos concretos que se celebran todos los años, cada año se añaden más, siendo todos muy variados.

Y por último, no hay que olvidar acudir esos días a un bar irlandés donde muchas veces se vive más ese espíritu que en las propias calles. No puedes irte sin probar la cerveza negra irlandesa Guiness, que en esta ocasión tal vez la encuentres teñida de verde.
                                         



Y.. ¡a disfrutar!
                                    

Apetito irlandés


Bien, una vez que hemos elegido nuestro próximo destino una duda nos asalta… ¿qué vamos a comer allí? ¿Me gustará esa comida? A continuación daré unas sencillas claves de la gastronomía irlandesa.

Irlanda, al ser un país mayoritariamente agrícola y pesquero predominan los alimentos básicos y orgánicos como la carne, el pescado, la mantequilla, las legumbres y las patatas.

Comencemos por el principio, el desayuno, que consta de rebanadas de pan cocinadas con soda y mantequilla, huevos fritos, salchichas asadas, tomates asados, black pudding y bacon frito. Todo ello acompañado de una taza de té.



Un plato originario de las zonas más rurales de Irlanda es el “Irish Stew”. El ingrediente principal es cordero u oveja (dependiendo del gusto del consumidor) en una cacerola con perejil y cebollas, todo ello cubierto de patatas.




Y para degustar uno de los mariscos de más calidad, prueba el Mussel Soup. Un plato de mejillones frescos en una crema de pescado, aderezado con hierbas y verduras. Cómelo con pan caliente.




Uno de los pescados estrella de la costa irlandesa es el salmón. Se sirve de manera simple para que se pueda apreciar todo su sabor. Imprescindible probarlo en tu visita a Irlanda.




Y si todos estos platos los acompañamos de la típica cerveza negra mejor que mejor. Es uno de los productos estrella de Irlanda, muy característica con su sabor agridulce y seco y un sutil olor a chocolate y caramelo. Según cuenta la leyenda, esta cerveza hace a las personas indomables e invencibles (razón de más para probarla, no?). Según la tradición, si la gente del lugar te invita a un pub tienes que saber que nunca debes pagar la primera ronda y que tienes que beber tantas veces como el irlandés beba, si no es posible que se ofenda. Por último, debes participar en el brindis colectivo diciendo sláinte, “salud” en español.



Y por último nada mejor que un buen café irlandés para acabar nuestra comida. También llamado gaelic café, se prepara de la siguiente manera: se calienta una copa larga y abombada, se echan dos cucharadas de azúcar morena, el contenido de una taza pequeña de café, y cuatro cucharadas de whisky. Todo esto se mezcla bien antes de añadir nata montada por encima.




¡Que aproveche!

Simbología irlandesa


Irlanda cuenta en su historia con multitud de leyendas y tradiciones antiguas originarias de los celtas, por eso no será raro que te encuentres al pasear por sus calles o simplemente al entrar en algún bar típico, con algunos de sus símbolos más reconocibles:

Ø  Color verde: hay muchos que llaman al país la Isla Esmeralda o el país verde debido a sus campos. En casi cualquier punto de Irlanda que te sitúes y mires al horizonte, todo lo que veas será verde. A parte de por sus campos, este color también está asociado a su patrón, San Patricio y al trébol que lo representa.



Ø  Trébol: también conocido como shamrock, su nombre gaélico hace referencia a tres hojas de la planta. Para los celtas era una planta sagrada ya que tenía el número tres era sagrado para los druidas. También se le asocia a San Patricio porque según la leyenda éste utilizó el trébol durante un debate religioso con druidas para explicarles el misterio de la Santísima Trinidad, donde cada hoja representa al Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.



Ø  Leprechaun: lo reconocemos por ser un duende mágico vestido con las ropas tradicionales verdes. Pertenece a la mitología irlandesa adoptando la apariencia de un viejo que se dedica a hacer travesuras. Su oficio es zapatero y cuentan con una inmensa fortuna, de ahí que la mayoría de las veces aparezcan representados con un caldero lleno de monedas de oro. La leyenda dice que si un humano es capaz de retener a un leprechaun con su mirada, este le revelará dónde oculta sus tesoros pero no es una tarea fácil ya que los leprechauns son criaturas muy listas.








Ø  Bandera: la bandera tricolor irlandesa hizo su aparición pública en 1848. La franja verde de la izquierda representa a la población católica, la franja naranja derecha a la parte protestante y el centro blanco simboliza la paz que debe de haber entre ambos bandos. Algunos dichos populares afirman que estos colores simbolizan el aspecto físico de los irlandeses: ojos verdes, piel blanca y cabello pelirrojo.





Ø  Arpa: también llamada cláirseach en gaélico, aparece en el escudo oficial de Irlanda, así como en determinadas monedas e incluso en la cerveza Guiness. Desde el siglo XIII es reconocida como uno de los símbolos oficiales de Irlanda. Y ¿Cuál es su origen? Tiene su propia leyenda celta y también era y es muy importante dentro del folklore irlandés ya que antiguamente denotaba cierto prestigio y nivel social dentro de la sociedad celta.





Ø  Cruz celta: esta cruz podrás contemplarla sobre todo en los cementerios irlandeses o incluso también al aire libre, aunque hoy en día no se sepa a ciencia cierta lo que representan ya que hay varias teorías al respecto. Algunos piensan que fue introducida por San Patricio cuando predicó el crsitianismo; otros que tiene su origen en los antiguos celtas y druidas que adoraban al dios Sol (personalmente me fio más de esta teoría); también aparen en caminos para guiar a los antiguos peregrinos, o para hacer de señal en los puertos a los barcos que se acercasen, entre otras cosas. Hoy en día se usan solo como motivo decorativo.




España III: NOCHE DE SAN JUAN.... EN CORUÑA.



Ya que he hablado un poco sobre Madrid, y del sur con Granada... Ahora nos vamos al norte.
En mi opinión, sitio ideal para ir en verano y escapar del calor seco de la capital.

Se trata de un viaje que hice también con unos amigos, en este caso de una semana, del 17 al 24 de julio, por el motivo de pasar la noche de San Juan allí, así aprovechando que teníamos un par de casas de dos de los viajeros.
Salimos desde la estación madrileña de Méndez Álvaro; el billete de bus i/V costó unos 43 €, con alrededor de 7h de duración.

Pues bien, voy yendo al grano y os cuento La Noche de San Juan. 
Sé que es muy celebrada en muchos sitios de España y del mundo, pero creo que nunca la viviré como lo hice en Coruña, en la playa del Orzán.
Dentro de los valores de esta fiesta, tambien llamada “noche de las brujas” (ya que durante esta noche se realizan diversos “conjuros” para ahuyentar la mala suerte), se dice que una vez prendidas las hogueras, se tienen que saltar tres veces seguidas para así atraer la suerte, y quemar un papel con todos tus malos deseos.

Allí la gente se lo toma muy en serio, desde la mañana del 23, no paran de acudir a las playas, primero a marcar un perímetro en que, luego, amontonarán cartones o maderas para hacer su hoguera.
Los comerciantes colaboran incluso aportando sus cajas o materiales sobrantes para los chavales (o no tan chavales).



Cada vez va llegando más y más gente, y se va formando un ambiente muy bueno y muy bonito, lleno de gente trabajando en sus hogueras, o pasando el rato hasta que llegue la noche y poder disfrutar de la fiesta que se acaba creando.

Se aglutina tanta gente que es difícil ver huecos libres amplios, pero no importa, desde luego que no, se respira una energía bastante buena, se convierte en lo que se supone que es, una noche mágica... gente viene a saltar tus hogueras, tu vas a saltar otras hogueras, conoces gente, se escucha música, guitarras, huele a ese olor de madera quemada mezclado con la marea, y de vez en cuando de pescaditos fritos en la misma hoguera, lo cual es tradición hacer allí... y así hasta prácticamente que amanece.

En definitiva, lo recomiendo absolutamente a todo el mundo, tanto para sentirlo y participar, como para pasear por allí y pararse a verlo...
Algo especial tiene que tener ese sitio con esta noche, cuando si no vi a gente de 5 o 6 países diferentes que iban a pasar la noche de S. Juan allí, no vi a ninguno...



Os dejo este video, un pequeño spot de la noche de San Juan en A Coruña; creo que os gustará mucho...


“La magia de la Noche de San Juan, se funde en una de las ciudades más bellas de la geografía Española, hogueras a pie de playa, de fondo la Torre de Hércules ya declarada patrimonio de la humanidad, sus costas, una ciudad que lo tiene todo, ¿aún no la conoces? pues.... ¿a que esperas para conocerla?”





Estoy segura de que a más de uno le han entrado ganas de ir a pasar la noche del 23 a Coruña... yo sólo puedo deciros que os animéis.
Desde luego pasaréis un rato que recordaréis siempre... y disfrutad de los atardeceres desde la playa, os encantarán los cielos rosáceos y anaranjados funciendose con el mar.


Pero OJO, hay que tener todas las precauciones posibles a la hora de saltar las hogueras; no ir perjudicado en exceso de lo que hayamos estado bebiendo durante el día, por ejemplo...


Hay que pasárselo bien de forma responsable; y, espero que no os pase como a un amigo mío... que en algún momento de la noche perdió su zapatilla por la arena y jamás la volvimos a ver (jajaja)



y además... como dato curioso, La Playa del Orzán (foto de arriba) fue considerada el año pasado como la playa con el sonido de mar más bonito del mundo...

Y esto no me lo saco de la manga: en la localidad polaca de Slupsk se ha celebrado el certamen “El Sonido del Mar”, entre un total de 621 localidades costeras de todo el mundo.

Aquí tenéis la noticia publicada en la web de 20minutos, donde podéis escuchar el sonido de la Playa del Orzán.

IRLANDA, tierra verde de celtas (II)


Guinness Storehouse

Un amante de la cerveza no podría irse de Irlanda sin ver una de las fábricas más famosas de cerveza del mundo. Situada en la zona más antigua de Dublín, Dublinia, esta fábrica permite al visitante conocer su funcionamiento (desde 1904 hasta 1988) y su historia. Cuenta en su interior también con un museo, un laboratorio de degustación donde podrás sentirte como un auténtico experto e incluso puede que aprendas a servir una perfecta. En el Gravity Bar podrás sentarte tranquilamente a tomar una de estas Guinness mientras disfrutas de unas maravillosas vistas de la ciudad.



 








La Calzada de los Gigantes

Se trata de un fenómeno geológico espectacular que no podrás encontrar en ningún sitio. Fue descubierta en 16693 y declarada Patrimonio de la Humanidad en 1986. Se encuentra en Irlanda del Norte y se trata de una serie de columnas basálticas creadas a partir de la lava de un volcán que al enfriarse rápidamente in situ han dado lugar a este espectáculo con más de 60 millones de años. Pero como estamos en el país de las leyendas, esta también tiene la suya: cuentan que hace mucho tiempo había dos gigantes, uno de Irlanda y otro de Escocia continuamente enfrentados que no paraban de lanzarse piedras, lo que originó un campo de piedras sobre el mar. El gigante escocés decidió atravesar este camino para derrotar a su adversario, aplastando aún más estas rocas pero al llegar tuvo miedo del irlandés y decidió darse la vuelta y volver a su hogar.






Temple Bar

Y para salir de marcha… sin duda deberás pasar por el barrio de Temple Bar, uno de los más antiguos y carismáticos de la ciudad. Está ubicado en el centro de Dublín, al sur del río Liffey y su historia se remonta a principios del siglo XVII. Por el día podrás encontrar diferentes mercados de comida o de libros como el Book Market, en cambio de noche se convierte en una de las zonas más animadas de la ciudad donde podrás escuchar música en directo, cenar en una gran variedad de restaurantes y disfrutar de los típicos pubes irlandeses a través de sus muchas callejuelas empedradas.



Catedral Christ Church
También conocida como la Catedral de la Santísima Trinidad, es una de las catedrales medievales más antiguas de Irlanda. Fue construida en 1038 por el rey vikingo Sitric y posteriormente ha sufrido varias restauraciones. Se encuentra en la capital Dublín y presenta un estilo neogótico junto con decoraciones propias de otras épocas. Tiene un récord mundial al ser la catedral con más campanas, 19 en total. Está comunicada por un puente con el museo de Dublinia.
Podrás encontrarla abierta todos los días dentro de un horario concreto dependiendo de la temporada en la que vayas y el precio normal es de 6€, 3€ para estudiantes.


IRLANDA, tierra verde de celtas (I)


Irlanda es uno de los países con más lugares y monumentos históricos que podrás encontrar. Y no solo esto ya que aparte de su extensa historia, cuenta con numerosos paisajes y espacios naturales que se han ido formando a lo largo de los años. Sin duda, necesitarás varios días para descubrir lo que esta antigua cultura celta puede ofrecerte. Llamada también “Isla Esmeralda”, siempre se ha visto favorecida por su gran variedad de recursos tanto naturales como culturales que atraen cada año a un gran número de turista. Así que, ¿Qué esperas para descubrirla?

Una vez que decidimos el destino se nos plantea la típica pregunta: ¿Qué debo ver? Aquí te propongo algunos de los mejores lugares que debes conocer.

¡Ceud mìle fàilte!


Los acantilados de Moher

Sin duda, una de las vistas más espectaculares de toda Gran Bretaña. Están situados en la región de El Burren elevándose 120m sobre el océano Atlántico y se extienden a lo largo de 8km. Cuentan con un sendero señalizado para recorrerlos y llegados a un determinado punto, un cartel advierte del peligro de continuar debido al riesgo de una posible caída al mar. No hay que olvidar llevar la cámara de fotos y un buen abrigo ya que hay fuertes corrientes de aire.



O’Connell Street

Situada en el centro de Dublín podríamos considerarla la Gran Vía madrileña aunque esta es una de las avenidas más anchas de Europa con sus 59 metros de ancho y más de 500 de largo. En su centro puede contemplar la obra de arte más alta del mundo, el Spire, recreando una especide de aguja de acero que apunta al cielo; es el punto 0 de la ciudad. Cuenta con numerosos edificios históricos, tiendas y restaurantes. Te recomiendo que vayas a pie pues allí no encontrarás sitio para aparcar tu coche.







Galway

De camino a los acantilados de Moher, podemos detenernos en la ciudad de Galway. Es uno de los condados más bellos y tradicionales de Irlanda. Es una mezcla del “ayer” con los restos de sus murallas normandas, leyendas, castillos y antiguas catedrales, con el “hoy” a través de sus pubs, la vida universitaria y nocturna y la vida comercial. En esta ciudad-pueblo podremos introducirnos a fondo en la cultura irlandesa y gaélica. Sin duda una ciudad que no podemos perdernos.








Parque Nacional de Killarney
Propuesto para entrar en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, este parque natural reúne una serie de elementos naturales que le dan un aire mágico y excepcional. Está situado en el condado de Kerry y se encuentra dentro de la propia ciudad por lo que al llegar puede que te resulte extraño ver casas (típicas) en medio del parque. Cuenta con numerosas especies tanto vegetales como animales así como el Castillo de Killarney que data del siglo XV.